Camilo Andres Peña Pulido

Esta mañana al despertar, me ubiqué frente al espejo y medité, lo hice porque me acordé de ti; tan vital pero a la vez tan inmaduro e impulsivo.

Si un profesional exitoso quieres ser, debes empezar reconociendo tus errores, porque fallar hace parte del camino, uno que nunca encontrarás libre de obstáculos.
Es una pena que tanto el sistema educativo en que te formaste como la sociedad misma, condene la acción de errar y te señale cuando fallas, pero no te preocupes, todo forma parte del traje que llamó tu atención en aquella vitrina y para el que has ahorrado con el fin de lucir.

El ser humano es por naturaleza egocéntrico; tuviste la hermosa oportunidad de estudiar y ahora eres todo un profesional, es posible que experimentes la arrogancia y el orgullo, lo que te impedirá reconocer tus fallas por miedo a caer en el vacío de la frustración.

Ahora ostentas un título universitario en señal de aprobación de un plan de estudios, eso no te convierte en un ser superior o superdotado, así como tampoco garantiza tu competencia profesional, porque las caídas dentro del aula de clase no han sido más que una simulación de lo que en realidad duele y lastima un golpe en la vida real, pero el dolor no lo es todo, reponerte de la adversidad será tu verdadero reto, el medidor por excelencia de tu destreza.

Caminas por naturaleza, es tu mecanismo biológico de desplazamiento, sin embargo, cuando eras tan solo un bebé, te arrastrabas, gateabas; hasta que comenzaste el proceso de imitación de esta acción cotidiana y común en quienes te rodeaban. Fortaleciste poco a poco tus músculos, tus extremidades, tus huesos, imitaste a otros caminar, caíste, te golpeaste, lloraste, pero te paraste y seguías intentándolo porque sentías la necesidad de hacerlo, hasta que caminar se convirtió en algo tan natural para ti como respirar o comer. ¿Ves entonces cómo con el tiempo adquiriste habilidad y las caídas fueron cada vez menores?.

Aquel diploma que exhibirás con orgullo ante todos, no será el final de tu camino sino el comienzo. Desconfía siempre del camino fácil, la vida no es el jardín del edén que metafóricamente se describe en el Génesis, pero tampoco el campo de batalla apocalíptico con el que finalizan los relatos bíblicos, poco a poco descubrirás que la vida es aquel elemento etéreo y momentáneo que se convertirá en tu mayor riqueza en la medida en que aprendas a administrar adecuadamente el tiempo.

Nunca olvides que ahora tienes un rol dentro de la sociedad y que tus acciones tendrán efecto en el entorno de otros, darás fe de tus acciones y con ello traerás a la vida situaciones que para otros parecerán simples e incluso inocuas, pero que cobrarán importancia en la medida en que contribuirán a la transparencia y utilidad de la información que por tus manos pasará y que harán de ti pieza clave en el desarrollo de la economía de la sociedad en general.

Escribo esta carta frente a este espejo, el mismo que me ha acompañado por generaciones y en el que seguro no soportarás la tentación de verte reflejado en el momento en que recibas esta carta. Los espejos son parte importante de nuestra vida, para muchos tienen un significado que trasciende la física y se adentra en el campo metafísico, pero para mí, resulta importante hablar de ellos porque tú serás el espejo de otros y dependiendo de la calidad de tus acciones, serás un referente cuyo calificativo positivo o negativo dependerá del rumbo que quieras que tome tu vida; naturalmente esto tendrá que ver directamente con la calidad de la formación recibida en el seno de nuestro hogar, de la cual no tengo el más mínimo reclamo porque fui testigo del gran esfuerzo de Papá y Mamá para hacer de nosotros, ciudadanos de bien.

No quiero terminar esta comunicación sin invitarte a vivir. El trabajo no será más que una consecuencia directa de lo que desde ahora eres, no lo veas entonces como lo más importante, el cobrar más barato por tus servicios no te hará una mejor persona; siendo barato no ayudarás a nadie y perjudicarás a tus colegas, cuida tu salud porque sin ella valdrás muy poco, cuida a Mamá y honra la memoria de Papá, busca una pareja que quiera construir contigo un camino y no solamente verte hacerlo para luego caminar sin esfuerzo alguno, educa a tus hijos como nuestros padres lo hicieron con nosotros, aprende nuevas maneras de comunicarte; el mundo no es solamente la línea recta que existirá entre tu trabajo y tu lecho de descanso; y sobre todas las cosas, escucha siempre lo que otros tienen para decirte, recuerda que el tesoro más preciado del ser humano después del tiempo, es la experiencia hecha palabra.

FOTO JORNAL CONTABIL
CAMILO ANDRÉS PEÑA PULIDO

Contador Público egresado de la Universidad Santo Tomás, sede Bogotá, Colombia.
Ha dedicado 14 de sus 33 años de vida a trabajar en diferentes cargos vinculados a la contabilidad y la consultoría en sectores vinculados a la floricultura, hidrocarburos, industria automovilística y producción de televisión, Camilo se considera un apasionado por las letras, los viajes, la cultura y la tecnología.

Actualmente se desempeña como CEO del Blog especializado TRIBUNALIA, Co-Fundador y Community Manager de la Comunidad Debates Contables, Contador de la ONG ESCUELA NUEVA, Consultor en temas tributarios de la Fundación Cultural RIO AL SUR y otras organizaciones sin ánimo de lucro, así como Asesor Contable y Financiero de pequeñas y medianas empresas.

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