La Federación Internacional de Contadores Públicos (IFAC) fue creada en 1977. Su misión consiste en desarrollar y promover una profesión contable con estándares armonizados, capaces de ofrecer servicios de alta calidad consecuentes con el interés público.

Los valores, la ética y las actitudes profesionales que identifican al Contador profesional como miembro de una profesión incluyen el compromiso para servir a los intereses de la comunidad, y la IFAC enfatiza que un elemento característico de la profesión es la aceptación de su responsabilidad hacia el interés público.

Por su responsabilidad social, a la profesión contable le es necesaria una formación mucho más amplia que la simplemente técnica; hoy, más que nunca, es inaplazable el ejercicio profesional del Contador Público guiado por normas éticas.

En el campo de la ética profesional, la IFAC no tiene facultades punitivas directas, pero ha desarrollado, por medio de su Comité de Ética, un conjunto de pronunciamientos que despliegan determinados principios deontológicos de la profesión contable.

Este comité es denominado IESBA (Comité de Normas Internacionales de Ética para Contadores), y se encarga de desarrollar normas éticas y guías de acción para los Contadores profesionales, teniendo como una de sus principales publicaciones al Código de Ética para Contadores Profesionales.

De este código se desprende una serie de principios y valores que deben formar parte fundamental de la preparación profesional de un Contador Público y, por lo tanto, son considerados por el IAESB (Comité de Normas Internacionales de Educación en Contaduría) como pilares en la educación.

Al respecto, el IAESB emite normas  que tienen como propósito primordial señalar los valores, la ética y la actitud que los Contadores Públicos deben adquirir durante su programa de educación para lograr su reconocimiento como Contador profesional.

Estas normas establecen  los valores dque eben conducir al Contador hacia un compromiso con:

  • El interés público y la responsabilidad social.
  • La mejora continua.
  • La responsabilidad y el respeto.
  • Las leyes y las regulaciones.

Estos valores están alineados con los principios señalados en el Código de Ética del IFAC, el cual señala que el Contador Público deberá tener:

  • Integridad. Debe comportarse con rectitud y honestidad en todas sus relaciones profesionales.
  • Objetividad. No debe permitir conflicto de intereses, debe ser imparcial en su juicio profesional.
  • Compromiso con la competencia y cuidado profesional. Tiene el deber continuo de mantener conocimientos y habilidades profesionales del nivel requerido para con sus clientes.
  • Confidencialidad. Debe respetar la confidencialidad de la información obtenida como resultado de su trabajo profesional.
  • Comportamiento profesional. Deberá cumplir con las leyes vigentes y evitar cualquier práctica que desacredite a la profesión.

Para lograr lo anterior, la IAESB recomienda un marco flexible basado en cuatro objetivos de enseñanza, los cuales tienen una progresión lineal; por ello, son considerados como etapas, pero también como áreas. Estos objetivos son:

  • Aumentar de conocimiento ético.
  • Desarrollar sensibilidad ética.
  • Mejorar el juicio ético.
  • Mantener un compromiso de comportamiento ético.

Las normas  recomiendan que las tres primeras etapas sean estudiadas durante el programa de Contaduría y que en la práctica profesional se retomen la tercera y la cuarta. 

Se proponen dos maneras de conseguirlo, aunque existe también una tercera: la combinación de ambas, sugiriendo que quizás sea esta última el mejor camino:

En primer lugar se sugiere una lista de temas que deben ser vistos, ya sea mediante clases curriculares o modulares, estudio de casos éticos, juego de roles y ponencias de profesionales.

Esta  etapa puede ser vista en una o varias materias especiales; la etapa dos puede verse por medio de casos en varias materias, como contabilidad financiera, gerencial, fiscal; la tercera puede ser mediante una materia integradora, o bien, a través de prácticas profesionales con un mentor o con ponencias, y por último, la cuarta etapa se lograría más bien en la práctica o entrenamiento profesional.

Se establece cómo evaluar el aprovechamiento de enseñanza, poniendo como ejemplo los exámenes sobre casos, los reportes de análisis de casos y la autoevaluación.

Alerta sobre el hecho de que aunque se puede medir el aprendizaje de la ética, no por ello se puede avalar el comportamiento ético, ya que éste constituye una decisión personal fundamentada en la integración de todos los recursos de los que dispone nuestra conciencia de ser y de estar en comunidad.

En conclusión, el comportamiento ético comienza con nosotros mismos, ya que a diario ejercemos nuestra libertad por medio de acciones que afectan la cultura de nuestro grupo y las organizaciones en las que participamos.

¿ Ahora quien controla a las firmas de auditorìa, incluidas y sobre todo a las Cuatro Grandes ?

Es cierto y todos los sabemos que las firmas de auditoría siempre han estado en el “ojo del huracán” por su falta de accionar;  , p.e.  en Colombia , como el del Grupo Nule y las 14 EPS del cartel de la salud desmejoraron la imagen tanto revisores fiscales, como contadores.

Entonces la pregunta: ¿Las grandes firmas sobresalen por la cantidad de clientes que acaparan y no por la calidad que deben manejar?

No es un secreto afirmar que gran cantidad de contadores públicos piensan que las grandes multinacionales de auditoría son un monopolio.

Pero esa percepción no se tiene solo en  Amèrica , en Europa también lo es. En España, por ejemplo, Deloitte, PwC, KPMG y EY -las Cuatro Grandes- ingresan 1.564 millones de euros anuales; lo que representa aproximadamente el 75% de la facturación total del sector.

Practicamente todas estas empresas se vieron afectadas por los diversos escándalos financieros que se han presentado a nivel mundial; Desde la quiebra  de Arthur Andersen  por el caso Enron en USA hace 20 años.

Le siguen Ernest & Young , llevada a los tribunales estadounidenses por su papel como auditor de Lehman Brothers firma se ha mantenido alejada de los juzgados, aspecto que las otras no han logrado.

La Audiencia Nacional acusó en el año 2009 a Deloitte de contribuir a la supuesta falsificación de cuentas de la firma Miguel Monferrer y socios. Pero la mayor causa penal que hasta ahora se ha abierto en España contra profesionales del sector de las auditorías es la entablada contra el expresidente de PwC, Miguel Fernández de Pinedo, y a otros 60 ejecutivos.

La Fiscalía Anticorrupción les acusa de defraudar en más de 40 millones de euros a Hacienda Pùblica.

Tenemos que tener en cuenta  que la IFAC tiene mucha influencia entre las multinacionales de auditoría, y todos los días se escucha cómo estas firmas violentan el código de la IFAC para hacerse a sus intereses.

Entonces, digo: ¿Qué sentido tiene el código de ética IFAC? Este tiene una serie de términos que permiten, y las investigaciones así lo han demostrado, evadir la responsabilidad de los contadores. Ademàs no prevee sanciones ni penalidades a los in fractores.

De màs está decir que no existe una Junta Disciplinaria Internacional en el ámbito IFAC.

Por  ello no preguntamos, ¿hasta qué punto estamos preparados para que el código de la IFAC se aplique, y discipline la profesión? Estamos frente a un código con serios problemas de responsabilidad social y disciplinaria.

La competencia entre las grandes multinacionales es salvaje. Las auditorías que se realizan a grandes empresas son realizadas por equipos de 10 o 12 personas, y tardan hasta cuatro meses en concluir, pero lo que realmente importa es conseguir el mayor prestigio, no por los resultados de las auditorías, sino por el mayor número de clientes. 

Lo importante para ellas es la cantidad frente a la calidad”.  Se puede escuchar de comentarios de  algunos empleados de estas firmas.

Y en consecuencia, los auditores, no tienen más remedio que aceptar las cuentas que el cliente les presenta; su enorme carga de trabajo hace que apenas tengan tiempo para contrastarlas y ver que cumplen con todos los requisitos legales y éticos; y, si las cuestionan, el cliente se va a la competencia.

P.e en Colombia como ya señalamos , dicen algunos medios de prensa:  ¿Qué pasó con los auditores, contadores y revisores fiscales que supervisaban las cuentas de las empresas del Grupo Nule y de las 14 EPS del cartel de la salud? En ese entonces se cuestionó la tarea de los auditores y revisores fiscales. 

“Ellos representan la primera línea de defensa del sistema frente a los abusos que los administradores pueden cometer contra los ciudadanos a través del mal uso de recursos públicos”

En el ámbito internacional, ya dijimos  la caída de Enron llevó al fin de la firma de auditoría Arthur Andersen. Y en Colombia, hay que recordar episodios como los de la Caja Agraria, el Banco del Estado, el Banco Cafetero, Coopdesarrollo, donde los auditores nunca dieron alguna alerta temprana. 

Si las auditorías no funcionan como debe ser, los corruptos siempre encontrarán la manera fácil de sacar sus planes adelante. Y los grandes escándalos seguirán ocurriendo con regularidad.

En Alemania,  la reciente controversia judicial  por las auditoria de Ernest & Young a la firma de pagos en línea Wirecard que termina quebrando. Y donde,  los últimos balances auditados mostraban activos en inversiones inexistentes por cifras millonarias en euros.

En Argentina, también hubo  grandes conflictos en la declaración de impuestos y casos judiciales de grandes empresas  nacionales e internacionales auditadas por estas firmas internacionales de auditoria . Fue mayormente por el còmputo de gastos y egresos con facturas y comprobantes  apócrifos.

Natasha Landell-Mills, directora de administración de la gestora de activos Sarasin & Partners, desde  su oficina de Londres, dice:

Que muchos inversores piden a las cuatro grandes auditoras un mayor escrutinio del cambio climático y otros fenòmenos de probable ocurrencia,  como la actual pandemia de Covid19 y otros que azotan a la humanidad  cíclicamente .

Estos inversores europeos  gestionan activos por valor de más de 1 billón de libras (1,2 billones de euros) están presionando a los cuatro principales grupos de auditoría del mundo para que tomen medidas urgentes sobre los riesgos relacionados con estos aspectos, advirtiendo que si no lo hacen podrían causar más daño que la crisis financiera.

Los argumentos a favor de una auditoría más rigurosa se han visto reforzados por las declaraciones públicas de reguladores y organismos de control contable que han puesto de relieve los riesgos potencialmente sistémicos que podría plantear el cambio climático y otros  fenómenos de posible ocurrencia que enfrento y enfrenta la humanidad..

En una carta enviada en enero a las llamadas “Big Four” -EY, Deloitte, KPMG y PwC-, estos inversores manifestaron su preocupación por el hecho de que el cambio climático fuera “ignorado” en la contabilidad y las auditorías.

La carta fue vista por algunos medios informativos y su contenido se hace público por primera vez.

Lo más importante es que no queremos otra crisis financiera, y esto podría ser mucho peor. Aunque  creemos que ya es tarde. El Covid19 dijo presente.

Entendemos que los auditores no están dando suficiente peso a una transición potencialmente rápida hacia un futuro con bajas emisiones de carbono a medida que los gobiernos implementan el Acuerdo de París de 2015 para frenar el cambio climático.

Los inversores dijeron que habían decidido publicar la carta mientras se preparaban para ampliar su campaña escribiendo directamente a los comités de auditoría de las principales empresas de petróleo y gas para exigir que también adoptaran un enfoque más sólido frente al riesgo climático.

Quieren que los auditores , p.e.: cuestionen los supuestos sobre los precios a largo plazo del petróleo y el gas, que son la base de la rentabilidad para los accionistas.

El mundo y toda la sociedad necesita que los  auditores se pongan al frente y den la voz de alarma cuando los ejecutivos no reflejen las pérdidas o responsabilidades previsibles.

El Consejo de Normas Internacionales, IASB, dijo recientemente que sus normas de contabilidad internacional NIIF abordan cuestiones relacionadas con el riesgo del cambio climático, aunque no se abordan de manera explícita.

Esperamos que los directivos informen suficientemente ( contablemente, estados especiales, notas, informes )  sobre temas ambientales y sociales en la medida necesaria para que los usuarios primarios de los estados financieros formen su propia evaluación de las perspectivas a largo plazo de la compañía y la administración de la empresa

Ernest & Young  dice, estar  comprometida a asegurar que la profesión de auditoría pueda continuar sirviendo a las necesidades cambiantes de los inversores, las empresas y el interés público.

Un portavoz de Deloitte dijo que reconocía que el cambio climático suponía un riesgo significativo para sus clientes y que lo tenía en cuenta como un reto para la auditoría.

KPMG ni Pricewaterhouse-Cooper, respondieron a solicitudes de comentarios enviadas por correo electrónico.

De nuestra parte creemos que mientras no existan …SANCIONES ETICAS, DISCIPLINARIAs Y/O JUDICIALES PARA DUEÑOS DIRECTIVOS Y EMPLEADOS QUE ENGAÑARON LA FE PUBLICA ,  EL CODIGO DE ETICA DE LA  IFAC SERA LETRA MUERTA.

Y que en consecuencia,  mientras la auditoria o cualquier negocio posea  un mercado  oligopòlico . resultra un gran negocio para pocos. Y es allí cuando  la ética se retira y la fe publica se pierde.

Entonces, el público y nosotros los contadores públicos independientes que nos dedicamos a la auditoria y consultoria, no preguntamos  en manos de quienes estamos..???

Por Dr. Vìctor M. Lang